De la Casa del Pan ➔ Al Pan de Vida
Hoy, Jueves
Santo, mientras acompañamos a Jesús horas antes de que empiece su
Pasión, nos detenemos para descubrir una conexión asombrosa que comenzó en una
humilde Gruta en Belén. El nombre "Belén" proviene del
hebreo y literalmente significa "La Casa del Pan" y que paradoja
tan hermosa es que hace más de dos mil años allí nació el Niño Jesús, la encarnación del Hijo de Dios,
en Belén, en la Casa del Pan, siendo Jesús el verdadero Pan de
Vida.
48 Yo soy el pan de Vida.
Esta conexión
con el Jueves
Santo llega cuando un día como hoy Jesús ya adulto se reunió con sus
apóstoles a cenar, esta sería su Última Cena, y sabiendo esto nos dio el
gran regalo que se quedaría siempre entre nosotros, allí se Instituyó la
Eucaristía, y Sacerdocio Ministerial. Esto comenzó como siempre se
ha caracterizado Jesús, con su gran humildad, desde el momento que nació el Rey
de reyes, el Hijo de Dios, el Niño Jesús,
envuelto en pañales y colocado en un humilde pesebre dentro de gruta en Belén;
hoy también se recuerda lo que se conoce como el "Lavatorio de los pies",
pues, antes de empezar esta cena tan especial, Jesús, el Maestro de sus
apóstoles, le lavó los pies a cada uno de ellos, demostrándonos además que debemos
ser humildes, estar siempre dispuestos a los demás, amarnos unos a los otros.
12 Y esto les servirá
de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en
un pesebre».
3 sabiendo Jesús que el Padre había
puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios,
4 se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura.
5 Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura.
6 Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: «¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?».
7 Jesús le respondió: «No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás».
4 se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura.
5 Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura.
6 Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: «¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?».
7 Jesús le respondió: «No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás».
"Lo
que comenzó como un alimento para la esperanza en la noche de Navidad, se convierte
en el alimento para la eternidad en la noche del Jueves Santo."
Hoy al mirar
el Pesebre de Belén en estas horas santas, no solo vemos la encarnación
del Hijo de Dios con el nacimiento del Niño
Jesús, envuelto en pañales y acostado dentro de un humilde pesebre.
Vemos la Casa del Pan abriendo sus puertas para que el alimento real
llegue a nuestra mesa. Al comulgar este Jueves
Santo, estamos recibiendo al mismo Jesús que nació en Belén,
pero ahora glorioso y presente como el sustento que nos lleva a la vida eterna.
Para conocer más sobre este evento, la
sección De Esto ➔ A
Esto o de Ecos del Pesebre, puede ir a los siguientes
enlaces:

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