VII Domingo de Pascua

  Entramos  a la última semana del Tiempo de Pascua y aunque el jueves de la semana pasada es cuando se cumplen los 40 días de la Gloriosa Resurrección de Jesús, y celebra la Ascensión del Señor, muchas Diócesis trasladan la Fiesta Litúrgica de la Solemnidad de La Ascensión del Señor al siguiente domingo, el VII Domingo de Pascua, fiesta que nos recuerda cuando el Hijo Dios, sube al cielo para estar al lado de su Padre Dios, son el mismo Dios.
  3 Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se le apareció y les habló del Reino de Dios.

  Muchas Diócesis alrededor del mundo, sobre todo en las Conferencias Episcopales (de Latinoamérica, España y en gran parte de los Estados Unidos de América) trasladan la celebración de esta Solemnidad al siguiente domingo, VII Domingo de Pascua, para que las personas por motivos laborales no pierdan con el precepto de ir a misa ese jueves y así puedan cumplirla junto con la de los domingos.

  Hoy también aprovechamos junto con la celebración del La Ascensión del Señor continuar con nuestra serie De Esto A Esto para traerles la entrega De La Encarnación A La Ascensión cumpliéndose el gran círculo amoroso de Dios, cuando antes de hacerse visible para la humanidad la noche de Navidad, con el nacimiento del Niño Jesús, ya el Hijo de Dios había encarnado dentro del vientre de la Virgen María en La Anunciación, y hoy recordamos su Ascensión al cielo, así como estuvo entre nosotros como hombre, también subió al cielo como hombre y Dios, no se separó de su condición humana y por eso debemos tener presente siempre el Dogma de la Unión Hipostática, Jesucristo posee dos naturalezas, la naturaleza divina y la naturaleza humana, unidas en una misma persona, y que al mismo tiempo es plenamente Dios y plenamente hombre. Estas dos naturalezas son inseparables pero no están mezcladas ni diluidas, Jesucristo tiene una sola personalidad.

  Con la Ascensión del Señor, Jesucristo permite la entrada de los hombres al cielo, y no es que nos abandone, por que Dios siempre está con nosotros como lo dijo el propio Jesús:
  20 y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo».

  Antes de la Ascensión Jesús nos hizo una promesa y Él siempre cumple sus promesas. Ya este domingo cuando culmina el Tiempo de Pascua, se celebra el Domingo de Pentecostés, 50 días después de la Resurrección de Jesús, y es que celebramos la llegada del Espíritu Santo.
  16 Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes:
  17 el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes, en cambio, lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.
  18 No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes.
 
  Para profundizar más sobre estos temas, lo invitamos a visitar los siguientes enlaces:
🟢 De La Encarnación  A La Ascensión
🟢 De Esto  A Esto
🟢 Ruta Pascual junto al Padre Acosta – VII Domingo de Pascua
🟢 Tiempo de Pascua

Ilustración mística y conceptual, dividida en diagonal sin una línea de corte brusca, representando el ciclo de la Encarnación y la Ascensión de Jesús. Abajo a la izquierda, en un interior de Nazaret con arquitectura de piedra, el Arcángel Gabriel, con alas y vestiduras blancas, se presenta ante la Virgen María, quien asiente de rodillas; un rayo de luz divina y dorada desciende diagonalmente e ilumina el vientre de María, mostrando un sutil efecto de concepción del Niño. Arriba a la derecha, en el Monte de los Olivos bajo un cielo celestial con nubes etéreas, un Jesús adulto y glorificado se eleva con los brazos extendidos en acogida; un rayo de luz dorada y gloriosa, que es un espejo del de la Anunciación, brota de Su cuerpo y sube diagonalmente hacia el Cielo. Abajo, los apóstoles y discípulos observan asombrados. La luz y los colores transicionan orgánicamente, creando un arco de luz continuo que une el inicio y el fin de la misión de Cristo


Comentarios

Entradas populares