Solemnidad de la Santísima Trinidad

  Hoy, domingo siguiente al Domingo de Pentecostés, la Iglesia celebra la "Solemnidad de la Santísima Trinidad". Hace unas semanas celebramos la Ascensión de  Jesucristo (El Hijo Dios) al cielo para estar sentado a la recha de El Padre (Dios), y como Dios siempre nos ama, también nos manda al Espírita Santo (Dios), venida que se celebró el Domingo de Pentecostés. Debemos vivir en la gracia del Señor, tres personas divinas inseparables en su ser y son inseparables en su obrar, un único Dios, este es el Misterio de la Santísima Trinidad, es el misterio central de la fe, de la vida cristiana, y fuente de todo amor. Es el misterio de Dios en sí mismo, fuente de todos los otros misterios de la fe; un único Dios verdadero, Padre, Hijo y Espíritu Santo, verdad que nos recuerda y llama a participar en la vida íntima de Dios, comunión perfecta que se nos ofrece como don infinito.
  253 La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: "la Trinidad consubstancial" (Concilio de Constantinopla II, año 553: DS 421). Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: "El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza" (Concilio de Toledo XI, año 675: DS 530). "Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina" (Concilio de Letrán IV, año 1215: DS 804).

  Jesús encomendó a sus discípulos a que bauticen en "el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo", es importante notar que no se usa en los nombres del, las tres personas en un solo Dios.
  Evangelio según San Mateo 28:19
  19 Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo;

  Una forma diario en donde se consigue a Dios como uno solo y trino, en tres personas distintas es en el himno de Laudes, de la Liturgia de las Horas de la mañana. Liturgia de las Horas, también conocida como Oficio Divino o Breviario, es la oración oficial y pública de la Iglesia católica, ortodoxa y anglicana, con el propósito de consagrar las distintas horas del día a Dios. El inicio del himno de Laudes dice: "El Dios uno y trino, misterio de amor, habita en los cielos y en mi corazón".

  El nombre de Misterio con la Santísima Trinidad es porque la razón y mente analítica del hombre cuesta entender que tres personas distintas el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo puedan ser un solo y único Dios. Esto es tan cierto que se tiene la tradición de un cuento que le ocurrió a San Agustín de Hipona (354 - 430), escritor, teólogo y filósofo cristiano, proclamado Doctor de la Iglesia el 20 de septiembre de 1295 el Papa Bonifacio VIII, quien un día paseando por la orilla de una playa mientras reflexionaba tratando de comprender racionalmente el Misterio de la Santísima Trinidad, se topó con un niño que había hecho un pequeño hueco en la arena al que le agregaba agua que recogía del mar, el niño iba y venía constantemente al mar para recoger agua y meterla en el hueco, y San Agustín intrigado le pregunta al niño qué estaba haciendo, y éste le responde que trata de meter toda el agua del océano dentro de ese hoyo, a lo que San Agustín le contesta con una sonrisa diciéndole que eso es lógicamente imposible por la inmensidad del océano y lo pequeño que es el hueco y entonces viene la sorprendente revelación del niño que le dice: " Más imposible es que tu mente finita intente comprender la inmensidad del Misterio de la Santísima Trinidad", la historia continúa con la repentina desaparición del niño porque era un Ángel enviado por Dios, dejándole claro a San Agustín que los Misterios de Dios requieren más fe y humildad que la pura razón humana.

  Estas 3 personas divinas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, son inseparables en su ser y en su obrar, pero cada una manifiesta lo que es su misión propia en la Santísima Trinidad.
  267 Las Personas divinas, inseparables en su ser, son también inseparables en su obrar. Pero en la única operación divina cada una manifiesta lo que le es propio en la Trinidad, sobre todo en las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y del don del Espíritu Santo.

  Estas misiones de las personas de la Santísima Trinidad el Papa Francisco nos las explica con una clara sencillez: "El Padre crea, el Hijo salva y el Espíritu Santo nos ama". Este texto ampliado se puede conseguir en la homilía del 26 de mayo del año 2013 de la celebración de la Solemnidad de la Santísima Trinidad.

"El Padre crea a todos, crea el mundo; Jesús nos salva; ¿y el Espíritu Santo, qué hace? ¡Nos ama! ¡Te da el amor!"

  Aunque el Misterio de la Santísima Trinidad sea imposible entenderse usando la razón humana, nos ilumina y nos hace más cercano a Dios. Vivamos en gracia con el Señor, hablemos con el Padre, hablemos con el Hijo y hablemos con el Espíritu Santo, un único Dios.

Representación artística y sacra de la Santísima Trinidad según la doctrina católica. En el centro, sobre un trono celestial, se encuentra Dios Padre como un anciano venerable sosteniendo un orbe. Sentado a su derecha se ubica Jesucristo (Dios Hijo) portando túnica blanca y manto rojo con los signos de la crucifixión. Entre ambos, en forma de paloma blanca resplandeciente, desciende el Espíritu Santo. La escena está enmarcada en el altar de una iglesia de estilo barroco con querubines entre nubes y un letrero inferior que dice: "La Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un solo Dios





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