La Visitación
Cada
31 de mayo la Iglesia recuerda un evento muy especial conocido como La
Visitación, y este año como coincidió el con el Domingo de la Solemnidad
de la Santísima Trinidad (ir a nuestra publicación pasada), cede su
puesto dentro del Calendario Litúrgico a esa Solemnidad.
En La
Visitación se recuerda cuando la joven Virgen María, sin haber llegado al
tercer de su embarazo del Niño Jesús, realizó un largo viaje, desde
Nazaret hasta Ain Karim, donde se encontraba su prima Santa Isabel quien a
pesar de tener una edad avanzada y ser considerada estéril, también estaba
esperando a su primogénito y le faltaba menos de un mes para dar a luz. Este es
un gran gesto de caridad, humildad y prontitud, que ha caracterizado siempre a la
Virgen María, va al servicio del
prójimo.
39 En aquellos
mismos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a
una ciudad de Judá; 40 entró en casa de Zacarías y saludó
a Isabel. 41 Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo
de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu
Santo 42 y, levantando la voz, exclamó: «¡Bendita tú entre
las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! 43 ¿Quién
soy yo para que me visite la madre de mi Señor? 44 Pues,
en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi
vientre.
45 Bienaventurada
la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».
#CaminoALaNavidad

Comentarios
Publicar un comentario