Del Domingo Gautdete ➔ Al Domingo Laetare
Hoy es IV Domingo de Cuaresma conocido
también como Domingo
Laetare. La palabra "Laetare" proviene del
latín y significa "Alégrate", "Alégrense"
y es que a pesar de que nos encontramos en un Tiempo Litúrgico
de penitencia, de espera, Tiempo
de Cuaresma, ya tenemos más de la mitad de ese tiempo recorrido, nos falta
menos de la mitad para llegar al tiempo fuerte, el tiempo de Gloria como es el Tiempo
de Pascua, cuando Jesucristo vence la muerte resucitando gloriosamente después
de su crucifixión. Hoy el calendario litúrgico hace una pausa en la sobriedad
del desierto para vestirnos de rosa. El Domingo
Laetare, es un respiro de luz en medio de la Cuaresma,
y solamente en 2 oportunidades dentro del año que la Iglesia permite usar el
color Rosado como Color Litúrgico;
el otro día es el Domingo
Gaudete, III
Domingo de Adviento, Tiempo
de Adviento, es el otro tiempo de penitencia de espera para llegar al
otro tiempo fuerte como es el Tiempo
de Navidad.
El Evangelio (Juan 9:1-41) nos habla sobre la curación del ciego de nacimiento. Debemos
limpiar nuestros ojos para poder ver la luz. Jesús no solo le devuelve la vista
a un hombre; nos enseña que la fe es un proceso de "iluminación". Al
igual que el ciego, nosotros a veces caminamos en penumbras, pero la cercanía
de Cristo empieza a limpiar nuestra mirada.
🟣 En
Adviento (Gaudete): Limpiamos
los ojos para reconocer a Dios en la fragilidad de un niño en el pesebre,
el Niño Jesús, el Hijo de Dios.
🟣 En
Cuaresma (Laetare): Limpiamos
los ojos para reconocer que la Cruz no es el final, sino el camino a la
Resurrección. Ese niño, el Niño Jesús,
ahora adulto, Jesucristo, Hijo de Dios no resucita gloriosamente y vive,
está junto al Padre (Dios) por toda la eternidad.
Este domingo usamos el color rosado porque la luz de la Pascua ya
se vislumbra en el horizonte. Es la alegría del que sabe que, aunque todavía
hay camino por recorrer, el Señor ya está obrando el milagro de la vista en
nosotros. Si el ciego recuperó la vista, nosotros hoy recuperamos la
esperanza. La alegría cristiana no es ignorar el dolor, es ver a través de Jesús
con los ojos de la fe.
5 Mientras
estoy en el mundo, soy la luz del mundo»
11 El
respondió: «Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, lo puso sobre mis ojos y
me dijo: «Ve a lavarte a Siloé». Yo fui, me lavé y vi».
Para adentrar un poco más sobre el evangelio
de hoy pueden visitar el siguiente enlace: Ruta Pascual junto al Padre Acosta
– Domingo Laetare en donde nos comparte sus reflexiones sobre el Evangelio de san Juan 9:1-41.
El Domingo
Laetare es hermano del Domingo
Gaudete, el cristiano y su alegría
"Es necesario dejar
que el Niño Jesús toque nuestros ojos con su ternura para poder llegar
a ver la luz gloriosa de su Resurrección."
Para conocer más sobre este evento, la sección
De Esto ➔ A Esto o de Ecos del Pesebre, puede ir a los
siguientes enlaces:
"No podemos contemplar al Niño
Jesús en
el pesebre sin mirar, con esperanza, al Redentor en la Cruz. La Cuaresma y la Pascua no son un desvío en nuestra ruta, sino el cumplimiento de la promesa que nació la noche de Navidad.
el pesebre sin mirar, con esperanza, al Redentor en la Cruz. La Cuaresma y la Pascua no son un desvío en nuestra ruta, sino el cumplimiento de la promesa que nació la noche de Navidad.
Si el Adviento nos prepara para recibir la Vida, la Cuaresma nos prepara para celebrar su victoria sobre la muerte"

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