Ruta Pascual junto al Padre Acosta - Miércoles de Ceniza
Comienza el Tiempo de Cuaresma
con el Miércoles
de Ceniza. No es un día de obligación, aunque las iglesias se
llenan de bote en bote. Primero nos impondrán las cenizas, y las cenizas
quieren decir que nos debemos acordar de que este tiempo se va; Acuérdate
que polvo eres y a polvo volverás, que la muerte es una realidad, pero es
el encuentro con Dios. Y en el Evangelio el Señor (Mt. 6:1-6,16-18)
nos va a pedir tres cosas. La primera, que practiquemos las cosas delante
de la gente, pero sin estar llenándonos de soberbia. Eso lo aplica
especialmente para la limosna, que tu mano derecha no sepa lo que hace la
mano izquierda. Que no lo estemos haciendo por ir dando noticias de lo que
damos, que somos generosos o no. Seamos generosos, pero no solo mañana,
sino siempre. La oración, que hagamos una oración cara a Dios con
autenticidad, de verdad. Dios es un Padre que nos ama, nos quiere, necesita
que también nos acerquemos a Él, le pidamos las cosas. Pero lo hablemos con
sencillez y naturalidad. Y también, por último, el ayuno. El ayuno, que es
muy sencillo, esta Cuaresma, porque
es miércoles de ceniza y viernes santo, y la abstinencia, que es no comer carne
los viernes. Por la mañana es un desayuno leve, suave, un almuerzo bueno y
una cena suave. Y así también el Viernes Santo.
Y los viernes y este miércoles no comer carne.
El Papa León XIV nos ha
propuesto un ayuno, no decir palabras hirientes de nadie, ser amable con
la gente, no tener espíritu crítico; pongamos empeño en eso. No tener odios y
rencores, no pensar mal de la gente, buscar el bien de todos (Mensaje 13
de febrero 2026: Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión). Que realmente se
note en este Tiempo
de Cuaresma, en estos 40 días que nos preparan para la Semana
Santa, la amabilidad y la alegría que vamos a dar a la gente. Y vayamos
con la Virgen Santísima.
Que así sea.

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