La Sagrada Familia
Hoy, primer domingo después del
día de Navidad, del nacimiento del Hijo
de Dios, el Niño Jesús, la Iglesia
celebra la “Fiesta de la Sagrada Familia, Jesús, María y José”.
Es tan importante la familia para Dios, que su único Hijo nació dentro de un matrimonio
completando así una familia, la que conocemos como la Sagrada Familia, ellos
forman el modelo perfecto de unidad y santidad en la familia cristiana.
Celebrar esta
Fiesta es recordar que cada familia, con sus alegrías y desafíos, está llamada
a reflejar el amor y la unidad que caracterizan a la Sagrada Familia. La
familia ideal no es la familia donde no hay problemas, sino la que, teniendo a
Dios como centro, está unida por un auténtico amor.
El Niño Jesús,
Jesucristo, Hijo de Dios, Dios, experimentó la vida familiar en Nazaret, donde la
Virgen María y San José lo educaron en la fe, el amor y las virtudes. La vida
de Jesús es un testimonio de la importancia de la oración, el trabajo y la
solidaridad en el hogar. Este día nos invita a reflexionar, valorar y fortalecer
nuestras propias familias, ellas son el núcleo fundamental de la sociedad y es
el espacio donde se transmite la fe. Sigamos el ejemplo de la Sagrada Familia.
Cada 28 de
diciembre la iglesia conmemora el día de los “Santos Inocentes, mártires”.
Recordando cuando el rey Herodes al enterarse de la profecía sobre el
nacimiento del Mesías dio la orden de asesinar a todos los niños menores de 2
años, de esta forma pensaba que podía eliminar al Niño Jesús. Estos
niños que murieron ese día fueron los primeros mártires, dieron la vida por Jesús
sin haberlo conocido. Hoy en día siguen existiendo varios Herodes, personas que
por sus ansias de poder tienen la intención de acabar con las personas sin
importar su inocencia porque piensa que son una amenaza para su poder.
Hoy pudiera
parecer un contraste al tener el recordatorio de la tristeza y el dolor que
experimentan muchas familias al perder a sus seres queridos como les ocurrió a
los que perdieron a sus niños según la historia de los Santos Inocentes que
nos confronta con la dureza de la vida y la realidad del sufrimiento que sigue
presente en varias familias, con la alegría de la Sagrada Familia. Esto
nos llama a tener empatía y solidaridad con los que sufren, nos recuerda que,
aunque la vida pueda traer dolor y pérdida, también hay espacio para el amor,
la esperanza, y la unidad en nuestras familias.
Este impacto entre
ambas celebraciones nos invita a orar por aquellos que sufren y a valorar
todavía más a nuestras familias, buscando siempre vivir en la luz y el amor que
nos ofrece la Sagrada Familia.
Seguimos
dentro del Tiempo de Navidad y cada 28 de diciembre en algunas regiones tienen
tradiciones y costumbres que practican durante este día. Si quiere conocer más
sobre estas tradiciones puede visitar el siguiente enlace: Día
de los Inocentes.
Cuarto día de Octava de
Navidad, Tiempo de Navidad, Camino a la Navidad.
“Pidamos
al Padre del Cielo, por intercesión de María y San José, que bendiga a todas
las familias del mundo, para que, siguiendo el modelo de la familia de su Hijo
hecho hombre, sean para todos un signo eficaz de su presencia y de su amor sin
fin.”
Papa León XIV
(Historia en Instagram, 28 de diciembre
2025)
“A la luz
de la Navidad del Señor, sigamos rezando por la paz. Hoy, en particular,
recemos por las familias que sufren a causa de la guerra, por los niños, los
ancianos y las personas más frágiles. Confiémonos juntos a la intercesión de la
Sagrada Familia de Nazaret.”
Papa León XIV

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